viernes 16 de octubre de 2009

DESDE TIBURONES PEREGRINO A RORCUAL ALIBLANCO SALTANDO


El pasado 14 de agosto de 2009 nos embarcamos, con Santurtziko Baleak, dieciséis personas con ganas de aventura marina. Salimos del abrigo del superpuerto, rumbo a Portsmouth, a las 12:52 hora británica diez navarros, dos portugalujos y cuatro madrileños. La mar este día se mostraba en calma gracias al viento flojo del NE.

Gaviota patiamarilla jóven

Apenas una hora después de partir comenzamos a ver los primeros cetáceos del viaje, cuatro ejemplares de Zifios de Cuvier. Este año está siendo excepcional en “ballenas picudas” y zifios, como lo demuestran los 45 ejemplares que llevamos avistados desde julio. Estos toscos delfines del tamaño de una ballena pequeña tienen una agilidad asombrosa, como lo demostró uno de los cuvieres realizando dos potentes saltos fuera del agua. Varias toneladas de cetáceo que levantaban una gran ola al golpear de costado la mar.

Zifio de Cuvier

El nombre genérico de ballena picuda hace referencia a unos delfines muy grandes que alcanzan el tamaño de una pequeña ballena y proviene de la traducción del inglés Beaked whale. Se trata de los cetáceos menos conocidos del reino animal, por la costumbre de vivir muy alejados de tierra en aguas abisales, su carácter desconfiado y la similitud entre las distintas especies que complican su identificación en la mar.

Se nota que estamos en uno de los considerados siete mejores lugares del mundo para la observación de estas especies, como quedó demostrado esta tarde al tener muy buenas observaciones de ocho Zifios de cuvier. Además avistamos cinco ejemplares de “ballenas picudas” saltando espectacularmente cerca de la línea del horizonte, lo que impidió que pudiésemos identificarlos.

Macho de Cuvier

Los grupos mixtos de delfines común y listado nos mantuvieron bastante entretenidos tanto a primera como a última hora de la tarde. Este día realizamos una interesante observación cuando un grupo de poco más de un centenar de delfines común, de los que más de la mitad eran jóvenes estaban escoltados por un par de decenas de adultos. Esta costumbre ya la he observado en un par de ocasiones más. Mientras unos adultos se despliegan para buscar alimento, otro grupo de adultos se encargan de la custodia de crías y jóvenes que no pueden seguir el ritmo de caza, uniéndose al festín cuando los primeros han localizado las presas.

Delfines común con sus crías

Delfines listado

Delfines listado aturdiendo a los peces con sus saltos

Al tiempo que un grupo de 70 cormoranes grandes se dirigían al sur, y en las 50 primeras millas de la costa, se detectaron varios grupos de delfines mular de la forma oceánica, acompañados por pardelas cenicienta. Delfines más grandes y “tochos” que los que se pueden observar habitualmente cerca de la costa. Al menos tuvimos la suerte de ver a un par de ellos saltar al costado del barco.

Delfín mular

A medida que abandonábamos las aguas más profundas y empezábamos a acercarnos a los barrancos franceses hizo aparición la primera ballena del viaje; un enorme Rorcual común. El resoplido alto y vertical delató su presencia y al menos tuvimos la oportunidad de ver también su lomo.

Resoplido de Rorcual común

A pesar de que el último viaje pudimos ver el Rayo verde, en esta ocasión la ligera bruma reinante nos privó de la oportunidad de ver la puesta de sol. Tras bajar al interior del barco, cenar y descansar, a la mañana siguiente subimos de nuevo a cubierta, un par de horas después de amanecer.

Bonitero de Getaria

El Canal inglés mostraba una de sus mejores caras. La mar estaba muy tranquila y apenas soplaba una ligera brisa del NE, lo que permitió observar las primeras dos marsopas del viaje. Además varios alcatraces se sumaron a nosotros y nos acompañaron un par de horas. Las previsiones de buen tiempo que anunció el día anterior el capitán se estaban cumpliendo. Lo mejor de todo es que según indicó, a la vuelta, el tercer día, iba a hacer igual o mejor tiempo. Esta previsión nos permitió planificar con calma el segundo día. Eso sí, antes pudimos disfrutar con los arrastreros que pasaron a nuestro costado y albergaban cientos de aves marinas en busca del sustento matutino producido por los descartes.

Alcatraz de tercer año

Alcatraz adulto

Centenares de alcatraces adultos parecían tener prisa en llenar sus buches para cebar a sus impacientes y crecidos pollos, que esperaban en las cercanas colonias bretonas. Junto a ellos también intentaban pillar “cacho” págalos grande, gaviones, fulmares, gaviotas tridáctila, sombrías y las primeras argénteas del viaje. Más alejados de ellos y en la estela del barco, se veían a los inquietos paíños.

Gavión

Gaviota sombría

Págalo grande

Este día lo tomamos con mucha calma y aprovechamos para disfrutar tanto de una amena charla sobre la fauna marina en el Golfo de Bizkaia y Canal de La Mancha, como de las comodidades del barco. Tras llegar a Portsmouth tuvimos que desembarcar obligatoriamente, teniendo que volver tres horas y media después para partir ya de noche.

Spinaker Tower (Portsmouth)

El tercer y último día amanecimos seis horas antes de abandonar el canal. La mar estaba como un plato y aunque al principio estuvo nublado, poco a poco fue despejando y el buen tiempo nos tuvo muy animados todo el día; el tiempo, la abundante fauna que vimos y la cuadrilla que formamos. En esta ocasión los dieciséis aventureros estuvieron al pié del cañón durante todo el día… y como pudieron comprobar, los más perseverantes siempre tienen su premio.

Junto a nosotros estaban media docena de holandeses que no apartaban sus ojos de los visores de los telescopios. Tanto “ojo” mirando a la mar se notaba. Incluso Oihan el benjamín de nuestro grupo, aprendió rápidamente la lección y fue una gozada verle cantar cetáceos. De hecho el primer Rorcual aliblanco lo levantó él y no se le escaparon ni las pequeñas marsopas. Se vieron bastantes grupitos de paíños y entre los que se consiguieron identificar estaban los comunes y el primer Leach de la temporada.

Marsopas

El grupo también lo formaba una cuadrilla de chicas con una media de edad de 61 años. Gente cargada de fuerza y energía… para algo son navarras. Defendían como nadie su espacio de barandilla, no son un pueblo conquistado, se nota. No defraudaron, sobre todo cuando subían a cubierta el arsenal de caldos navarros… blancos, rosados y tintos… buenos vinos sí señoras… entonces me expliqué del porqué del peso de sus maletas Sus nombres se convirtieron para mí en un galimatías Tina, Nati, Mati, Kati… son un ejemplo de ello. Y como no, ellas fueron las protagonistas de las mejores anécdotas del viaje. Como los barcos voladores o los “alimoches” pescando con los delfines.

Cuando estábamos cerca de abandonar el canal, el barco se acercó ligeramente a tierra pudiendo ver perfectamente la Isla bretona de O´uessant y sus míticos faros. Tanto antes como después de doblar la isla para adentrarnos en el Golfo de Bizkaia se vieron muy buenos números de marsopas. La mar estaba tan en calma, que incluso la gente que tenía dificultad para localizarlas las consiguieron ver sin problemas. El carácter desconfiado de las marsopas hace que se alejen del barco cuando pasamos cercas de ellas, aún así tuvimos muy buenas observaciones y se pudo sacar alguna buena instantánea. En total este día se vieron 104 ejemplares en grupitos de 2 a 5 individuos.

O´uessant y sus faros

Tras abandonar el canal y entrar al Golfo empezamos a disfrutar con intensidad lo que nos ofrecía la mar. Al de una hora de virar se vio un grupo de 14 delfines mular y media hora después empezamos con el festival de Rorcuales aliblanco. Conseguimos observar durante toda la tarde diez ejemplares de las ballenas más pequeñas que habitan estas aguas. La mejor observación de todas fue cuando una de ellas se acercó a la proa saltando y no se cortó un pelo en repetirlo dos veces más y pegada al barco. Las fotos así lo atestiguan. Al menos todo el grupo estuvo aplicado y en cubierta y la vieron de lujo. Mientras se alejaba por la popa brincando, contamos un total de ocho saltos más.

De seguido los holandeses cantaron primero uno y después un segundo Tiburón peregrino, ambos nadaban tranquilos cerca de la superficie pero lejos del barco. Mientras indicaba su posición al grupo otro Rorcual aliblanco, apareció de la nada ante nosotros y acaparó la atención.

Tiburón peregrino

Rorcual aliblanco

Ante tanta orgía de vida marina un pequeño Mosquitero musical hizo un pequeño alto en el camino posándose en el barco. Parecía que también se quería sumar al grupo ante tanta expectación.

Págalos grande, pardelas cenicienta, gaviotas de Sabine y tridáctila, paíños común, gaviones, incluso un Ostrero en migración activa, nos tuvieron muy entretenidos hasta que los siete peces luna, primero, y los grandes rorcuales comunes después, hicieron acto de presencia. Este año está siendo excepcional el caso de los rorcuales común.

Cinco peces luna

Pez luna

Estas ballenas viven y se alimentan en aguas abiertas y muy profundas, no sobre la plataforma y menos aún sobre aguas de 200 metros de profundidad. Pero la falta de alimento les está empujando a buscarse las “alubias” aquí junto a los pequeños aliblancos. Al menos disfrutamos con el avistamiento de cinco de estos grandes mamíferos.

Rorcual común

Llegando al borde de los barrancos franceses un par de delatadoras aletas dorsal y caudal nos descubrieron un interesante Tiburón azul o Tintorera, la segunda especie de escualo de la jornada. Las bromas a bordo siguieron incluso cuando al poco, y por casualidad, hizo aparición una “amenazadora” y triangular bolsa azul.

Aleta dorsal de Tintorera

Falso tiburón!!!

Todavía quedaba fauna por ver. Los cientos de delfines común que en grupos de dos a veinte ejemplares cargaban con sus espectaculares saltos a la proa del barco, la veintena de Calderones de aleta larga y los imprevisibles delfines listado.

Delfines común

Calderón común

Así hasta que a las 20:20 horas por falta de luz tuvimos que retirarnos. La mar, se nos mostró generosa al presentarnos un interesante plantel de sus secretos. Tras tomar unas pintas para celebrar el día, y ver el otro espectáculo que se realiza en la discoteca del barco, nos despedimos hasta el día siguiente momento en el que llegamos de nuevo a Santurtzi.

Así que sólo me resta decir a Tina, Nati, Mati, Kati, Ameli, Mª José, a las dos Mª Angeles, Jaime, Oihan, Miguel, Charo, Juan, Carmen, Bego y Andoni Señores estooooy muuuuuy orgulloso de ustedes.

Un saludete

Gorka Ocio






lunes 21 de septiembre de 2009

OBSERVACIÓN DE 891 EJEMPLARES DE ONCE ESPECIES DE CETÁCEOS

La migración de pajarillos por la mar nos transportó
a la campiña inglesa.

El 16 de septiembre embarcamos en Santurtzi setenta y cuatro entusiastas en busca de otra nueva aventura marina. También nos acompañaba como formidables testigos un equipo de televisión de Dígital +. En esta ocasión las previsiones del tiempo no eran nada halagüeñas. Una “Gota fría” que puso en alerta naranja al norte peninsular y la incesante lluvia caída la noche anterior, nos hizo temer una travesía pasada por agua. Sin embargo, y aunque parezca paradójico, a medida que nos dirigíamos al norte, huíamos de las nubes cargadas de agua e incluso disfrutamos de sol el primer día.

Este buen tiempo se materializó con vientos flojos del NW F2-3 que hizo que tuviéramos una mar carente de los característicos “borreguitos” que dificultan la localización de los cetáceos. Y eso lo comprobamos, al de media hora de partir, con un grupo de una docena de Delfines mular.

Al llegar al borde de nuestros barrancos, a las inmediaciones de las profundidades abisales de más de 4.000 metros, aparecieron, como lo han hecho durante todo el verano, los omnipresentes Zifios de Cuvier. Conseguimos ver y disfrutar de tres ejemplares. También, y en estas aguas oceánicas, nos cruzamos con grupos mixtos de Delfines listado y común y se vio saltar a lo lejos una Ballena picuda de varias toneladas de peso.

Zífio de Cuvier

Delfines listado

Sin embargo entre el plantel de ornitólogos el mayor disfrute se produjo con las aves pelágicas entre las que destacaron, por sus buenas observaciones, las pardelas capirotada y las gaviotas de Sabine. En una ocasión se observó a un par de Págalos parásito atacar a otras tantas de estas gaviotas americanas. También se vieron las primeras gaviotas enana de la temporada y cómo un Cernícalo vulgar volaba potente rumbo Sur y con sesenta millas naúticas aún por delante.

Pardela capirotada

Este día tuvimos una interesante tregua de viento hasta las cinco de tarde, cuando roló a NE F5-6 y vimos que era el preludio de lo que nos esperaba al día siguiente ya en el Canal. Pero antes de anochecer nos visitaron en el barco un par de Papamoscas gris, Lavanderas blanca e incluso petirrojos que parecían presagiar la llegada de un pequeño frente de agua y viento que decoró la mar con un collage de colores amarillo-grisáceo precediendo a la puesta del sol.

Al día siguiente amanecimos poco antes de doblar la isla bretona de O´uessant. El viento del NE soplaba con fuerza y venía de proa. Pero la mar “de viento” que levantaba olas de más de un metro apenas movía el barco. Aunque este viento si nos perjudicó a la hora de observar la fauna del canal… sobre todo los cetáceos, que no conseguimos localizar.

Sin embargo los paíños sí nos tuvieron entretenidos. Vimos más de un centenar de ejemplares y pudimos identificar los abundantes comunes y media docena de Leachs. También destacaron, por su número, los págalos grande y gaviotas tridáctila, así como algunos fulmares y Arao común. Este día entramos al atardecer a Portsmouth. Mientras nos acercábamos a su canal de entrada nos cruzamos con un crucero, que de lejos parecía el “Queen Mary” pero que resultó ser por su tamaño algo parecido al “Bloody Mary”.

Tras llegar a tierra y tomar algunas pintas en un local cercano a la terminal, embarcamos de nuevo una hora antes de la media noche, momento en el que partimos de nuevo a la mar. El viento, esta vez de popa, y la corriente nos llevó en “volantas” durante toda la noche amaneciendo cinco horas antes de abandonar el Canal… Esta tercera jornada, como viene siendo habitual, nunca defrauda. Fue literalmente increíble. Se vieron nueve especies de cetáceos sólo durante este día.

Los observadores comenzamos a subir a cubierta un cuarto de hora antes de amanecer. La primera sorpresa de la jornada nos la llevamos en la cubierta superior. Al ver descansando bajo la luz de dos focos media docena de pájaros terrestres de tres especies: Lavanderas boyera, lavanderas blanca y collalbas gris.

Lavandera boyera

Y es que el barco se convirtió durante todo el día en el punto de reunión de más de una decena de especies de aves terrestres en migración activa. Ésto hizo que nos transportásemos durante unos instantes a la campiña inglesa: petirrojos, colirrojos reales, Zorzal común, bisbitas, mosquiteros musical, golondrinas común, Curruca capirotada… las mariposas Vanessa atalanta y Colias crocea en pase también contribuyeron a ello y nos hacían dudar de que estuviéramos tan alejados de tierra. En una ocasión se observó a una Collalba gris capturar en vuelo a una pequeña mariposa mientras iba rumbo sur. Pero donde a más de uno le temblaron las canillas fue al descubrir posado en una barandilla a la esquiva Buscarla pintoja.
Aguja colipinta
Golondrina común

Zorzal común

Lavandera blanca

Mosquitero musical y Colirrojo real

Colirrojo real macho

Colirrojo real hembra

Mosquitero musical

Buscarla pintoja

Como bien indicó Luis Aleixos, seguro que cuando alguno de la media docena de petirrojos llegó a tierra y se encontró con otro congénere le espetó… “no veas el pase de ornitólogos que había en la mar”.

Petirrojo

El viento del NE fue amainando poco a poco hasta desaparecer por completo. Tanto que incluso los veleros tuvieron que echar mano del motor para poder navegar. Antes de abandonar el Canal nos entretuvimos con los espectaculares alcatraces pescando junto a un grupo de delfines mular, con un Rorcual aliblanco que pasó al costado y se lució con un salto fuera del agua y con las esquivas marsopas… que con su escaso tamaño pasaron desapercibidas a más de uno.

Alcatraz

Rorcual aliblanco

Sin embargo las aves marinas no defraudaron. Los paíños de Leach y común se dejaron ver muy bien con los telescopios, y un par de Wilson hicieron las delicias cuando, con su característico vuelo de crucero, delataron su presencia. También el vuelo potente de los fulmares, págalos pomarino, Pardela pichoneta y sombría, gaviotas tridáctila y los muy abundantes págalos grande.

Pero donde comenzó la locura marina fue al doblar O´uessant y adentrarnos al Golfo de Vizcaya. El trayecto de este barco rumbo a Santurtzi hace que navegue por las ricas aguas de la plataforma francesa y bordee durante varias horas los barrancos marinos, donde afloran los numerosos nutrientes que llenan de vida estas aguas. Y vaya si “alucinamos”.

Al de dos horas de abandonar el Canal… empezamos a ver grupitos de marsopas. La mar en calma, como un plato en el que no se movía ni una ola, favoreció que se encontraran sin dificultad una veintena de estos pequeños cetáceos.

marsopas

Numerosos grupos de Delfines mular y calderones de aleta larga y una pequeña manada de 8 Calderones gris nos hicieron correr por la cubierta hasta agolparnos en la popa para ver sus altas y oscuras aletas dorsales, las gaviotas de Sabine y las incesantes cargas de los delfines común nos tuvieron muy entretenidos hasta llegar a los profundos barrancos marinos.

Calderón de Aleta Larga

Delfines mular

Y fue llegar… y disfrutar como locos con lo que aconteció aquí. Una impresionante manada de delfines común dejó la boca abierta a más de uno. Probablemente eran más de medio millar de ejemplares avanzando imparables en la mar…. Abarcaban una extensión de más de seiscientos metros de largo por un centenar de metros de ancho. Todo estaba lleno de delfines. La mar se oscurecía a su paso.

Delfines común

Lo más alucinante fue lo que ocurrió apenas once minutos después y durante seis minutos. Es uno de esos comportamientos de etología que fascinan a propios y extraños. La vida y la muerte. La lucha por la supervivencia…

Un grupo de apenas una decena de ejemplares de Calderones de Aleta Larga nadaban tranquilos cuando a lo lejos una impresionante aleta dorsal de dos metros de alto… una Orca sin duda, avanzaba a gran velocidad hacia los calderones. Nadaba sin sumergirse con la aleta sobresaliendo totalmente fuera del agua. Otros compañeros del barco no vieron sólo esa, sino que vieron otra más que nadaba de igual manera y mucho más a la derecha.


Nos extrañaba ese comportamiento porque es sabido que los calderones plantan cara a las orcas y estás les tienen pánico. Pero lo que realmente estaba pasando es que había un grupo de aproximadamente diez ó quince ejemplares de Delfín mular que nadaban en medio de los dos grupos… pero extrañaba no verles huir en estampida de sus fatales enemigos. Lo que hicieron fue nadar rápido hacia el barco, se acercaron a los calderones con quienes interaccionan habitualmente.

Las orcas querían mantenerles separados. Nosotros vimos dos aletas, probablemente había más debajo del agua haciendo otros cometidos… como los lobos cuando acosan a sus presas. Pero los delfines probablemente optaron por no huir, conscientes que hacerlo era la sentencia de muerte para el más débil del grupo, optaron por buscar la protección de los calderones.

Este comportamiento, nunca lo había observado con anterioridad. Los ingleses vieron lo mismo pero el al no ver huir a los delfines pensaron que no eran orcas. Sin embargo fuimos unos cuantos los de nuestro numeroso grupo los que vimos la aleta de más de dos metros de un enorme macho. Y comprobamos lo inteligentes que son estas hermosas criaturas.

Cuando después de las emociones vividas creíamos que ya el día tocaba a su fin aparecieron los primeros grandes soplos del segundo ser más grande que existe. El Rorcual común, aunque sólo vimos el gran lomo de una de ellas. Pero fueron la media docena de cachalotes los que provocaron las ovaciones a bordo cuando sacaban sus cuadradas y enormes colas al calarse a las profundidades.

Cachalotes

Pero cuando pensábamos que ya nada podía sorprendernos, quedaba ver el “triste” espectáculo que ofrecen a la concurrencia, y por la noche, en la discoteca del barco. También fuimos fieles testigos de ello. Y como colofón cantamos el nuevo himno… un tema de Elton John que viene como “anillo al dedo”. “I guess that´s why they call it the blues” (por qué nos llamais TRISTES).

Así que solo me resta decir a mi amor Yolanda Ozaeta, Jus Pérez, Unai Fuente, Oscar Llama… lo dicho sois trillizos, Marco Escudero, las hermanas Amparo y Sandra Martínez, Mari José Márquez, Yasmina Annichiariararararico, Natalia Franco, Miguel Rey, Antonio Xende y, el muy crecido, Anxo Xende, Agustín Egaña, Mercedes Abad, Jose Maria Salazar, buen ornitólogo y mejor pintor, Juana Vilches (…al final cayeron), Milagros Rial, Montserrat Gorria, el máquina de Carlos Gutierrez y Beatriz Ramos… ay! esa Andalucía y su clima, Maria Reyes Grau… o es Sonia?, Luis Aleixos Alaponteloszapatos, Andrés Requejo y sus hormonas, Jose Miguel García, Francesc Giro (un placer y un lujo), Adolfo Cadiñamos, Joseba Torre siempre al quite, Concha Morena, Jesús Ramos, Javier Ferreres in extremis, Javier Ardanaz, Alvaro Diaz, Antonio Lastra, Jesús Blázquez, Marina Alonso, Ramón Martín gracias de corazón, Ignacio Pontón, Jose Miguel Martinez y van cinco, Carmen Freira, Javier Sinovas y este año vino, Jose Antonio López… cantando bajo la ducha, Andrés Bermejo todo por sus chicas, Fernando Sanchez-Biezma, Yolanda De La Sierra… esos ojazos!, hombre Ibarguchi, Gerard Stuckle, Maria Angel Pascual, Jesús Manuel Antón, Ana Jesús Baquero, Beatriz Martín, Oscar Echevarría, Francisco Santamaría, Ruth Layana, Oscar Carazo Calamón, Fernando Guerrero, Ricardo Pérez, Perujo, Marika Zattoooooooni, Alessio Fariooooooooooooli, Marta Josa y sus fotos de tristes, Kalo y su criaturita, Jose Agustín Narbaiza y en liga volvemos a ganar, Jose Luis Rivas, Angela García, Teresa Del Campo, Javier García-Oliva un placer, Jorge Fernandez pintoja, Enric Morera, Jaume Morera y Jaume Aldoma un lujazo los tres, Sonia y Manuel Fernández y el “güevon” de Javier Gallego… Señooooooooooores estoooooy muy orgulloso de todos ustedes.

Un saludete

Gorka Ocio

martes 15 de septiembre de 2009

NUEVE ESPECIES DE CETÁCEOS EN UNA SINGLADURA DE ZIFIOS DE CUVIER Y GRANDES VELEROS


El jueves 10 de Septiembre partimos del puerto vizcaíno de Santurtzi un grupito de personas provenientes de Tolosa y de la ciudad alicantina de Villajoyosa, dispuestos a exprimir al máximo la nueva singladura marina de Santurtziko Baleak. Además partimos con la premisa de que nunca hay dos aventuras iguales.

Salimos del superpuerto sin contratiempos con mar en calma y viento flojo del NE F2-3. Sin embargo la visibilidad no era la deseada del todo, aunque divisábamos sin dificultad a 5 millas de distancia. La costa aparecía como un espejismo ante nuestros ojos. Y en estas circunstancias apareció entre la neblina una Carabela, La Nao. Es en estas situaciones y conociendo de primera mano la dureza de la mar, cuando admiro un poquito más a aquellos aventureros que se atrevían a cruzar “el charco” en aquellas embarcaciones.


Mientras nos adentrábamos a la mar nos cruzamos con un grupo de 48 cormoranes grande rumbo sur, y una manada de una treintena delfines mular que presagiaba una buena jornada. Y la fue. Vimos un total de cinco especies de cetáceos, entre los que destacó, por su abundancia y buenas observaciones, la decena de los raros Zifios de Cuvier.



Cormoranes grande

macho Zifio de Cuvier

Dos imponentes veleros decoraban el horizonte hasta que aparecieron las ballenas, los rorcuales común, el segundo ser mas grande que existe sobre la tierra apareció en las zonas de máxima profundidad marina. Vimos tres ejemplares, dos de ellos cerquita del barco, donde los verticales resoplidos y los inmensos lomos me siguen poniendo la piel de gallina. Las cargas de los delfines listado y la aparición de las anchas aletas dorsales de los Calderones de aleta larga completaron una jornada intensa de cetáceos.


En aves marinas, tampoco decepcionó en absoluto. Sobre todo porque no teníamos un viento, que digamos, lo mejor para las aves marinas. Los vientos de componente Este, el que viene de la costa francesa, barre la mar hacia el interior del Atlántico. Sin embargo, una mar con muchas sergueras y “bitxetakos” de Atunes blanco (Bonitos del Norte) nos indicaban que había comida en abundancia.

Rorcual común

Calderón de Aleta Larga

Y donde hay comida, hay fauna. Así, al de dos horas de partir vimos grandes balsas de pardelas tanto de capirotadas, como grupos mixtos de cenicienta y sombría. Al fin, conseguí avistar mi primera Pardela Baroli (chica) de la temporada. Págalos grande, buenos grupos de alcatraces juveniles, algo más de una veintena de Gaviotas de Sabine, Charranes común y ártico nos tuvieron entretenidos.

Balsas de pardelas

Sin embargo son las aves terrestres, las que más sorprenden a nuestros nuevos aventureros alicantinos y tolosarras. Verlos tan alejados de tierra, y en algunos casos unos pájaros tan pequeños como un Carricerín común. En una de las ocasiones un juvenil de Cormorán grande visiblemente agotado optó por posarse en el barco… y lo hizo en medio de la gente en la cubierta de babor (izquierda). Y aquí es donde se ve la cultura de no agresión a los animales de los ingleses. Un pasajero, con pinta de armario empotrado, lo cogió con la delicadeza que se puede coger un ave con semejante pico y lo puso enseguida en libertad.

Cormorán grande

Después de una romántica puesta de sol, nos despedimos hasta la mañana siguiente. El viernes amanecimos pasada la isla bretona de O´uessant… y eso que tuvo que venir un helicóptero al anochecer para desalojar a un pasajero de avanzada edad. El tiempo era malo… mucho viento de E-NE F6-7 que levantaba olas y hacían borreguitos. Esta ola si bien no movía en absoluto el barco, si hacía poco viable la localización de los cetáceos más pequeños, como las marsopas. Aunque algunos fulmares y págalos sí se dejaron ver.


Así que decidimos disfrutar de las comodidades del barco y aprovechar el tiempo, en ampliar nuestros conocimientos con una amena charla fotográfica con los cetáceos y aves marinas que pueblan nuestras aguas. Tras llegar a Portsmouth y tomarnos unas pintas observando la “fauna” local, embarcamos de nuevo en el Pride ya de vuelta.

El tercer y último día amanecimos como estaba previsto cinco horas y media antes de volver a doblar O´uessant, para adentrarnos al Golfo de Bizkaia, rumbo a los barrancos marinos franceses. El viento de componente Este seguía soplando con intensidad para ir amainando a medida que avanzaba el día y haciendo que la navegación fuese muy cómoda.

Antes de llegar a O´essant se observaron como viene siendo habitual, grupos de paíños común y Leach, fulmares, págalos grande, parásito y pomarino, Gaviotas argéntea y sombría, y los gigantones gaviones... también un pequeño grupo de chorlitejos grande con un Correlimos común. Sin embargo los cetáceos brillaban por su ausencia, hasta que doblamos O´uessant y todo cambió de manera radical.


Y es que apenas una hora después se vieron los primeros grupos del cetáceo más pequeño, las marsopas… pero es que mientras nos acercábamos a las postrimerías de los barrancos marinos y en apenas una hora, disfrutamos como locos de cinco especies de cetáceos… además de las marsopas, vimos delfines común y mular, Rorcual aliblanco y una hembra de Orca.

Indudablemente la observación de orcas es lo más estimulante y gratificante del ferry. Todos los que estábamos en cubierta, tanto nosotros, como los holandeses, franceses e ingleses, tuvimos un subidón de adrenalina en cuanto cantamos en inglés y castellano… uno de los mamíferos más formidables que existe….ORCAAAAA…. KILLER WHALEEEEEE.


Antes un pequeño resoplido arbóreo y una aleta dorsal alta y oscura nos tuvieron en vilo durante unos minutos, hasta que al final salió totalmente fuera del agua y se le vio la característica mancha blanca del costado. El éxtasis de la jornada fue cuando empezó a dar grandes saltos fuera del agua para caer de costado y levantar una gran ola. Este comportamiento lo repitió media docena de veces.

Durante el resto del día las cargas incesantes de los más de 450 delfines comunes que vimos en grupos de tres y veinte ejemplares nos tuvieron muy pendientes de lo que acontecía en la mar. Ellos y la hembra del Cernícalo vulgar que se nos acercó, la Paloma mensajera que se posó en cubierta y a la que dimos agua, las golondrinas común que hicieron un alto en su migración y los formidables números de las gaviotas de Sabine que con 173 ejemplares contabilizados… hacen que este día sea inolvidable.


Un saludete

Gorka Ocio




miércoles 9 de septiembre de 2009

ESPECTACULAR AVISTAMIENTO DE UNA MANADA DE 21 ORCAS


CRÓNICA DE TRES FERRYS ORNITOLÓGICOS DEL PRIDE OF BILBAO

Aupa a todos

Perdonar la tardanza, no he podido realizarlo antes. Además va a ser la primera vez que voy a escribir una crónica de tres viajes consecutivos. Quiero demostraros cómo nunca hay dos singladuras iguales.

Los días 23, 26 y 29 de agosto he salido a la mar en otras tantas aventuras marinas… pero en los tres casos las proas han sido totalmente distintas. Este argot marinero, que hace mención a lo imprevisible que es la mar, se puede emplear perfectamente tras ver los resultados y comparar las observaciones.

Los resultados espectaculares de años anteriores, e incluso de días, hace olvidar a mucha gente que la mar y la naturaleza salvaje no son un zoológico ni un delfinario, en el que los animales carentes de libertad están permanentemente para su disfrute. La naturaleza se torna a veces caprichosa e imprevisible. Eso lo tenemos muy interiorizado los naturalistas y ornitólogos, y encima si la suerte se tuerce… los resultados pueden ser totalmente diferentes.

La importancia que tiene el ferry Pride of Bilbao son los ecosistemas que atraviesa durante el día. Las aves y los mamíferos no están porque sí en la mar o en determinadas zonas. Las variaciones ambientales, temperatura del agua y sobre todo la disponibilidad de alimento hacen que se concentren más en unas zonas que en otras.

Este año está siendo excepcional en la observación de las grandes ballenas. Mientras en años anteriores nuestra mar estaba salpicada de rorcuales, apenas una hora de salir del puerto vizcaíno se veían, este año el grueso de éstas están en Gran Sol (frente a Irlanda), y una treintena se está alimentando este mes en las inmediaciones de los barrancos franceses… donde coinciden con otros muchos cetáceos y peces.

Y esto se ve muy bien el primer día, donde aunque haga mala mar, siempre anochecemos en las postrimerías de los barrancos franceses. Que quiere decir esto… muy sencillo… si esta zona no se recorre de día… nos priva de estas observaciones. Y eso queda demostrado con los resultados de las dos salidas posteriores... donde el 26 vimos 8 rorcuales comunes (cuatro junto al barco) y el 29 de agosto… once.


El 23 de agosto partimos de Santurtzi setenta y un ornitólogos ansiosos de bichos. En un principio las condiciones meteorológicas no eran las más propicias para tener buenos avistamientos de aves marinas, donde el viento del NE más que traerte aves marinas te las saca al Atlántico. Sin embargo, los avistamientos de cetáceos de los holandeses del día anterior con una docena de rorcuales y los buenos números de Zifios de cuvier avistados durante todo el mes no hacían presagiar nada raro.

La “mala proa” que tuvimos en este viaje comenzó apenas una hora después de partir… algo totalmente imprevisible. Una emergencia médica obligó al barco a dar la vuelta en redondo y entrar de nuevo a puerto. Aquí se perdieron tres horas maravillosas que nos condicionó el resto del viaje. El barco estuvo obligado a amarrar en puerto para permitir la entrada de una ambulancia y trasladar urgentemente a una mujer embarazada, que al final perdió a su hijo.

Esas tres valiosas horas nos condicionó el resto del viaje. No anochecimos el primer día en las postrimerías de los barrancos franceses y llegamos tarde el tercer día, lo que nos privó de la oportunidad de disfrutar con la majestuosidad de los rorcuales comunes, nos alargó mucho el tiempo de navegación por el Canal, que si bien tienen sus zonas buenas en cuanto a paíños y cetáceos pequeños, siempre es un día mucho más tranquilo

Este primer día, sólo vimos, o más bien, vieron algunos afortunados, a un Rorcual común. Al menos tuvimos el consuelo de ver 4 Zifios de cuvier, y como un ejemplar de varias toneladas de peso daba tres imponentes saltos con una agilidad asombrosa. En aves contamos con unas excelentes observaciones de Pardelas capirotadas volando a la par del barco junto a las cenicientas y sombría.


Zifio de Cuvier

Las aves vistas durante los tres viajes, a excepción de los avistamientos en cuanto a números de cetáceos… han sido muy parecidas, en líneas generales… sobre todo el segundo y tercero. Lo único distinto que se ha visto han sido los paíños de Wilson. El mal tiempo que se sufrió el segundo viaje, el 28, a la vuelta con NW F7-8 y olas de 6 metros nos lleno de pardelas la mar al día siguiente… el 29 y con viaje nuevo… la mar llena de vida y miles de pardelas… entre las que conseguimos contar más de 1.200 cenicientas, cientos de capirotadas, decenas de sombrías y sabines y algunos paíños de Wilson..

Pardelas capirotada

Pardelas cenicienta

Pardela sombría

Gaviota de Sabine

La ausencia de contratiempos en cuanto al horario durante los dos viajes posteriores nos dieron buenas observaciones de mamíferos marinos tanto en número de especies como de ejemplares. Donde destacaron las observaciones de grandes cetáceos como rorcuales común 9 y 11 ejemplares, Zifios de Cuvier con 11 en una sola tarde, Calderones común y las tres especies de delfines… con buenos números de listado… cerca de 280 delfines en 7 grupos..

Hembra con su cría de Zifio de Cuvier

Zifios de Cuvier hembras y macho

Delfines listado

Los segundos días de navegación, 24, 27 y 30 de agosto amanecimos o bien antes o bien pasado O´uessant. Los tres días fueron muy dispares, desde lluvia el primero, buena mar el segundo y niebla el tercero. Pero sin embargo los tres tuvieron un denominador común. Prácticamente se vio lo mismo en aves y en cetáceos. Identificamos dos especies de paíños… el Leach y el más abundante, el común. También págalos parásitos y un probable y acharranado rabero joven fase oscura (al que para algunos era un parásito de libro) el día 24… y la seguridad en la identificación de págalos raberos, que se consiguieron fotografiar, los siguientes. Sí, cayeron las cuatro especies de págalos.

Paíños común

Fulmares, gaviotas tridáctila, las primeras argénteas del viaje, gaviones, págalo grande, charranes común y ártico, cormorán grande, zarapitos trinador, fumareles. En cetáceos las omnipresentes marsopas, y rorcuales aliblanco.

Rorcual aliblanco

Como curiosidad el cetáceo de gran tamaño muerto que se avistó el 24, y que iba escoltaba por un grupito de paíños que se alimentaban junto a él… y siete días más tarde lo encontramos de nuevo con más paíños una hora antes de doblar O´uessant a la vuelta… la corriente lo sacaba al Golfo.

Sí ha habido grandes diferencias el tercer día. En los tres predominó el fuerte viento que levantaba mucha borregada y eso dificultó la observación cómoda de los grupos de marsopas sobre todo a la altura de O´uessant. En aves prácticamente se vió lo mismo… mucho fulmar, págalos pomarino, parásito y grande, gaviotas de sabine y tridáctilas, paíños común, falaropos picogrueso, pardelas pichoneta… y algunos álcidos.

Donde el resultado ha sido radicalmente dispar lo tenemos en la plataforma francesa y sus barrancos… aunque con un denominador común en los tres días… los peces luna y las cargas incesantes de delfines común nos tuvieron muy entretenidos hasta la llegada a los barrancos.

Delfines común

Bueno, pues mientras en el primer viaje llegamos muy tarde, casi de noche y observamos unos Calderones común… el segundo navegamos tres horas y media sobre la zona abisal y vimos otros 7 rorcuales común, delfines listado, calderones común y algunas ballenas picudas.

Calderones de Aleta Larga

El mejor día sin duda de los nueve navegados, fue el último día del tercer viaje. Y curiosamente llegamos una hora antes de anochecer a los barrancos... demostrando que esto de la mar es un poco cuestión de suerte. Este día la mar estaba rebosante de vida marina… y vimos 8 especies de cetáceos (dos más que el nuestro en tres días)… y también cayó una ballena… el Rorcual común.

Sin embargo, y todavía me tiemblan las canillas, fue impresionante cruzarnos con una manada de más de 21 orcas. Llevo hechos más de 95 viajes, y en los 16 años de historia en la observación marina de este barco, ha sido el mayor avistamiento de orcas realizado. Aquí podéis comprobar lo imprevisible y alucinante de la mar. Y tuve la suerte de estar en ese momento. 8 machos, dos crías y el resto hembras… y el barco navegando muy despacio (lo hizo aposta) para poder babear a conciencia con estas hermosas criaturas.

Orcas

A esta orgía de vida añadir una decena de Calderones gris, los más de 600 delfines común, la media centena de delfines mular y listado, la manada de 40 calderones común y la treintena de marsopas..

Así que sólo me resta decir a Edgar Melo, Manuel Zugasti y José Diaz-Otero (setenta años viendo pájaros), Jose Miguel Guerra, Silvia Domínguez, Nicolás Weidberg… ese rorcual, Iban Cervigón, Mario Ramos esssooosss kakaman, Olga Tapiador, Aitor Olaso, Fátima López, Joaquín Santiuste, Sergio Ramos, Germán Peña, Paloma Fernández, David Cañizares, Javier Pérez, la dibujante Antonia Zamora, Raúl Galindo, Jose Antonio Cañizares, Jose Francisco García, Jose Luís Jara, Ana Belén Plaza, Sergio Lara, Aitziber Casado, Juan Carlos Bellide, Nuria Abad, Siro Gonzalez, Julia Jiménez, David Alvarez… me p-a-r-t-o d-e-r-i-s-a… , Araceli Rojo, Miguel Angel De La Cruz, Paloma Cerro, Claudia De La Cruz, Alejandro De La Cruz… cuidado con el ataque de la marsopa…, Josemi Baena… pacto con el diablo, Oriol Baena, Maria José Sánchez (doble de Bego), el maquinilla de Xurxo Piñeiro, Albert Cama… G…, Matxalen Pauly, Marcel Gil, María Guadalupe Sánchez, Annabella Aldea, Aitor Leiza… el todo terreno, María Isabel Romero, Jesús Menéndez (yonki de las marinas), olga Nijón, Abel Martín, Isabel María Sancho, Alex Onrubia… renació de sus cenizas, María León, Juan Carlos Pastrana, el omnipresente Oscar llama, Francisco Tornero, Ignacio Olaso… doctor Livistong supongo, María Bengoechea (un besote), Fernando Mostacero, Maria Angéles Gascón, Sergio Mostacero, Alfredo Ortega, Patricia Cebolla (que no llón), Javier Franco reencuentro en la tercera fase, Anabel Díaz, Gabriel Silva, Noelia Sanchez, Jon Hidalgo Don Quijote, Maider Olano Dulcinea, Laura Galán, Beatriz Rilova, Gorka y Rakel, Sonia Hidalgo, Carmen, Carlota y Jose Manuel Altares… Señores, estoy muuuuuy orgulloso de todos ustedes.


Un saludete

Gorka Ocio